Firma del convento concepcionistas

El Convento de las Concepcionistas de Mérida ya pertenece al patrimonio público de la ciudad. Hoy se ha realizado ante notario la firma de las escrituras. Una firma en la que han estado presentes dos hermanas de la congregación de las Religiosas Concepcionistas, la Portavoz y delegada de Hacienda y Urbanismo, Carmen Yañez, y el alcalde de la ciudad, Antonio Rodríguez Osuna.

La adquisición, como ya se aprobara en Junta de Gobierno Local, se firma por un importe de 800.000 euros. Hoy el alcalde ha realizado la firma de la correspondiente escritura pública y el edificio y el solar que ocupa para que pasen a ser propiedad municipal.

Una compra que se realiza gracias al superávit económico del ayuntamiento tras el ejercicio de 2018 y que permite, a través de las llamadas Inversiones Financieras Sostenibles que regula el Gobierno de España, la adquisición de patrimonio para uso público.

El edificio, que pasa a ser propiedad municipal, ocupa una superficie de 2.785 metros cuadrados y 3.110 metros cuadrados construidos. El objetivo del equipo de Gobierno en ese solar es derribar la parte que técnicamente se permita para crear en pleno corazón de Mérida un gran espacio público con plaza y zonas verdes. Además, el alcalde ha anunciado que siguiendo el informe de los técnicos especializados “se pretende conservar la iglesia y las zonas que cataloguen para su conservación y dotarlas de uso cultural”, explica Rodríguez Osuna.

Aún así, el alcalde reitera que se realizará un proyecto global de toda la zona para decidir cuál es el proyecto más adecuado para este espacio en el centro de la ciudad. Una compra que supone “un hito en la historia de Mérida”, puesto que esa manzana que recorre las calles Beatriz de Silva, Concepción, San Francisco y Plaza de la Constitución ha sido parte fundamental de la historia de la ciudad desde hace siglos.

Concretamente desde el siglo XVI con la creación del convento y la iglesia, de estilo gótico. El edificio se articula en torno a un claustro rectangular con galerías porticadas. También cuenta con jardín interior y varios edificios que funcionaron como alojamientos. Desde 2009 esta manzana se encuentra cerrada, tras la marcha de las concepcionistas, por lo que durante una década, este emblemático lugar de la capital autonómica ha estado en desuso.

Hay que recordar que el convento original ocupaba el actual jardín con fachada a la plaza, pero fue derruido en la guerra levantándose después el recinto que conocemos. Un recinto que ocupa una extensión de 2.785 metros cuadrados que pasarán a ser ahora propiedad de los emeritenses. Con esta adquisición el ayuntamiento “continua en su esfuerzo por generar nuevos espacios de uso público y dotando a la ciudad de patrimonio para su disfrute”, reitera el alcalde.

Se trata de un recinto en pleno centro de la capital que reactivará dicha zona para el bienestar de ciudadanos y visitantes. Un enclave estratégico en el nuevo desarrollo del centro de Mérida, que se suma a los ya iniciados proyectos del teatro-cine María Luisa y la reforma del Mercado de Calatrava.

El valor histórico del edificio se centra casi en exclusiva en su Iglesia, de la que destaca el cuerpo del presbiterio y las portadas exteriores. Según los expertos es un edificio de gran valor histórico-arquitectónico que el Ayuntamiento abrirá y dará uso público.

El suelo en el que se ubica este edifico es según el Plan de Ordenación Urbana de Uso Dotacional con el carácter de público, por lo que el Ayuntamiento ya estudia con los técnicos municipales la forma para que dicho espacio “venga a engrandecer este importante rincón de la ciudad para el disfrute de todos los vecinos y vecinas de Mérida”, explica Osuna.

Declaraciones del alcalde, Antonio Rodríguez Osuna:


 
El alcalde asiste a la compra del convento concepcionistas