Lo afirma Patricia Dopazo Gallego, del equipo editor de la revista Soberanía alimentaria, biodiversidad y culturas, y que participa hoy en el curso de verano de la Uned ‘Las razones para el decrecimiento. Perspectivas teóricas y prácticas’, para comentar experiencias decrecentistas y de economías de transición. Ha señalado que el curso quiere dar respuestas a casos que se plantean en la vida diaria cada vez con más frecuencia y que todos conocemos de primera mano, de alguien cercano que pertenece a grupos de consumo ecológico, que ha cambiado sus hábitos de consumo o que está en alguna asociación vecinal.

Como trabajadora de movimientos sociales, relacionados con otro tipo de consumo, de producción y relaciones, afirma que el curso responde a algo que sucede en la calle desde hace tiempo y parece que empiezan a verse resultados, “quizás no muy presentes en medios de comunicación convencionales y que hay que buscar en medios alternativos y redes sociales, para ver realmente la dimensión que tienen”.

“El curso habla de economía solidaria, comercio justo, agroecología, consumo responsable”, añade Dopazo, y lo que pretende es crear un puente entre los movimientos sociales y la academia, “porque pensamos que el crecimiento debe basarse en un diálogo entre la sociedad civil organizada y la academia, que es la única forma de hacer un cambio inédito, y que es lo que pretendemos hacer ver al resto de la sociedad”.

El director del curso Juan Carlos Utrera García, del departamento de Filosofía Jurídica de la Uned señaló que vivimos en una crisis permanente, que atraviesa fases más o menos agudas y de la que parece que no hay salida: “Hay crisis económica, social ecológica y política, y lo que planteamos en el curso es una paradoja, negar las razones mismas de la crisis. Tenemos una sociedad excedentaria en términos de producción y de consumo, y debemos plantearnos es una cuestión que pone en tela de juicio toda la organización social, económica y política. ¿Por qué no reorganizar, en una sociedad con excedente de producción y consumo, el trabajo o la renta, y liberarnos de esa esclavitud del trabajo y la producción, y llevar una vida más gratificante?” Para ello, el curso reúne distintas perspectivas de distintos participantes, en un clima de intercambio de ideas muy fructífero, según el profesor Utrera.

La directora de la Uned Irene Mañas señaló que el curso ha intentado romper la barrera entre el mundo académico y las experiencias prácticas relacionadas con un término que está de moda (decrecimiento), “y hablar de otras alternativas desde el punto de vista ecológico, económico y ético-político de estas experiencias decrecentistas”.

A continuación las declaraciones de Juan Carlos Utrera, Patricia Dopazo e Irene Mañas: