La oficina de atención vecinal permite entablar una relación más personalizada con la comunidad, conocer sus problemas y opiniones y contribuir a dar una rápida solución.

En sus seis meses de andadura, la oficina de atención vecinal ha recibido 425 consultas a través del correo electrónico, 180 a través de llamadas telefónicas y 350 a través de otros medios, lo que supone un total de 955 consultas que han sido atendidas desde junio del 2013 que abrió sus puertas.

El porcentaje de casos solucionados ronda el 20%, con 200 peticiones resueltas.

Las solicitudes más frecuentes, según explicaba Manuel Balastegui, encargado de esta oficina, son relativas a la vigilancia policial en algunas zonas, limpieza de solares, poda de arboles, repintado de pasos de peatones o información sobre la zona azul. “Pero la principal queja de los vecinos suele ser por el pavimento y el acerado, ya que hay un gran número de baldosas sueltas en los acerados y pavimentos de calles: “es una de las cosas que parece poco importante, pero tiene muchísima importancia. Es una de las cosas principales que exigen los vecinos, porque molesta mucho pisar una baldosa y ponerte perdida la ropa”.

Balastegui recordaba que la oficina, “se creo con los objetivos de orientar a los vecinos sobre la gestión que desea realizar, mediante una atención personalizada; mejorar la calidad de atención en la administración pública, aumentando progresivamente su calidad y eficacia; proporcionar una visión integral de como se coordinan las diferentes áreas municipales y conocer el nivel de demanda de los vecinos”.

“El beneficio de esta atención al ciudadano es importantísimo porque todos sabemos que la ciudad tiene miles de cosas que reparar y se reparan…pero aparecen otras miles. Mérida tiene 783 calles y hay que estar siempre muy encima de ello”, añadía Manuel Balastegui.

A continuación las declaraciones de Manuel Balastegui: