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04/11/2026 Urbanismo
  • La demolición de un inmueble de tres plantas, situado junto a la estación de ferrocarril, permitirá avanzar en la recuperación integral de este espacio monumental. La actuación se enmarca en el proyecto municipal de integración del patrimonio histórico en la ciudad y de puesta a disposición de la ciudadanía.

El Ayuntamiento de Mérida continúa con los trabajos de liberación del entorno de la Basílica de Santa Eulalia con el derribo de un edificio de tres plantas y 165 metros cuadrados construidos, situado en la trasera de la Basílica, en las proximidades de la estación de ferrocarril.

La demolición de este inmueble, que albergaba las antiguas oficinas de las naves de Maderas Moreno, permitirá eliminar una de las edificaciones que todavía ocupaban este ámbito y avanzar en la recuperación de los espacios colindantes con la Basílica. Se trata de una nueva actuación dentro del proceso de transformación de este entorno, cuyo objetivo es liberar progresivamente el conjunto monumental y favorecer su plena integración en el espacio urbano.

La delegada de Urbanismo, Silvia Fernández, ha destacado que «este derribo supone un nuevo paso en el objetivo municipal de recuperar íntegramente el entorno de la Basílica de Santa Eulalia. Estamos eliminando construcciones que durante años han ocupado este espacio para que el conjunto patrimonial pueda ganar protagonismo y quedar plenamente integrado en la ciudad, a disposición de todos los emeritenses».

Fernández ha subrayado que «no hablamos solamente de derribar un edificio, sino de continuar recuperando un espacio de enorme valor histórico y patrimonial. Queremos que Mérida pueda disfrutar de su patrimonio sin barreras, que estos lugares se incorporen a la vida cotidiana de la ciudadanía y que la riqueza monumental de nuestra ciudad se convierta también en espacios públicos de encuentro y convivencia».

La actuación se suma a los trabajos realizados para la creación de la Plaza de Santa Eulalia, que se encuentra concluida, a falta de la integración de los restos arqueológicos. La demolición de esta edificación permite continuar interviniendo en el ámbito norte de la parcela y avanzar en la recuperación integral de todo el entorno de la Basílica.

UNA RECUPERACIÓN POSIBLE GRACIAS A LA COLABORACIÓN INSTITUCIONAL

La obtención de los terrenos necesarios para desarrollar este proyecto fue posible gracias a la permuta establecida en el convenio suscrito entre el Ayuntamiento de Mérida y el Arzobispado de Mérida-Badajoz el 9 de diciembre de 2022.

En virtud de este acuerdo, el Arzobispado entregó al Ayuntamiento el actual atrio de la Basílica, con una superficie de 1.950 metros cuadrados, así como otros 1.225 metros cuadrados colindantes con la avenida de Extremadura y los terrenos de Renfe, con el objetivo de posibilitar la creación de un nuevo espacio público.

Como compensación, el Ayuntamiento ofreció al Arzobispado, dentro de los terrenos adquiridos previamente a Francisco Moreno por un importe de 749.800 euros, una nave construida de 750 metros cuadrados, un edificio de oficinas de 104 metros cuadrados distribuidos en dos plantas y otros 350 metros cuadrados de suelo edificable correspondientes a una antigua bodega. En conjunto, la compensación municipal alcanzó los 1.204 metros cuadrados.

Esta operación permitió disponer de los terrenos necesarios para desarrollar una intervención estratégica en uno de los enclaves patrimoniales más importantes de Mérida, facilitando la apertura de nuevos espacios y la mejora de su conexión con el entorno urbano.

UN EDIFICIO PARA LAS HERMANDADES Y COFRADÍAS Y UN CENTRO DE INTERPRETACIÓN DE LA SEMANA SANTA

La actuación tendrá continuidad con la construcción de un nuevo edificio destinado a las Hermandades y Cofradías, desde el que saldrán en Semana Santa, sin necesidad de colocar una carpa, y que albergará también el futuro Centro de Interpretación de la Semana Santa.

Este proyecto, que está a punto de concluir su fase de redacción, contará con una inversión prevista de 500.000 euros y permitirá dotar a las corporaciones penitenciales de un espacio específico para el desarrollo de sus actividades. Además, el inmueble incorporará un Centro de Interpretación que contribuirá a conservar, divulgar y poner en valor el patrimonio histórico, artístico, cultural y religioso de la Semana Santa emeritense.

La gestión de estas instalaciones corresponderá a la Junta de Cofradías de Mérida, convirtiéndose en un nuevo recurso cultural y turístico para la ciudad y en un espacio de referencia para dar a conocer una de sus principales manifestaciones tradicionales.

Silvia Fernández ha señalado que «la recuperación de este entorno también debe servir para generar nuevas oportunidades de uso cultural y patrimonial. Queremos que, junto a la eliminación de edificaciones y la recuperación del espacio público, se incorporen equipamientos que ayuden a divulgar nuestra historia y nuestras tradiciones».

Con el derribo de este edificio de tres plantas y 165 metros cuadrados, el Ayuntamiento continúa avanzando en la recuperación de un entorno que durante años ha estado condicionado por antiguas construcciones y usos industriales. Una intervención que permitirá seguir acercando la Basílica de Santa Eulalia a la ciudad y hacer que su patrimonio histórico forme parte, cada vez más, de los espacios que disfrutan los emeritenses.

Silvia Fernández: