- Es un joven de Badajoz, de 17 años de edad, autista no verbal que se comunica mediante teclados y redes sociales.
- Actualmente estudia en el instituto, un lugar que considera esencial en su vida porque, como él mismo explica, es “el único sitio donde puedo relacionarme y aprender”, dos de sus grandes pasiones.

El miércoles 20 de mayo, tras la Ceremonia del Fuego que inaugura la XVI Emerita Lvdica, se impondrá la toga de ciudadano romano a una persona con discapacidad en este caso, el joven Regino de Miguel, un joven de Badajoz, de 17 años de edad, autista no verbal que se comunica mediante teclados y redes sociales.
Regino se comunica con el apoyo de su asistente personal, escribiendo en una tablet. Actualmente estudia en el instituto, un lugar que considera esencial en su vida porque, como él mismo explica, es “el único sitio donde puedo relacionarme y aprender”, dos de sus grandes pasiones.
Y lo hace afrontando un enorme reto, cursar dos cursos en uno gracias al esfuerzo colectivo de docentes, profesionales, familiares y, sobre todo, a una voluntad personal admirable.
Su sueño es ser periodista y utilizar su voz para defender a quienes no pueden comunicarse con facilidad, especialmente a las personas con autismo. “Es hora de que nos conozcan, nos respeten y nos incluyan de verdad en la sociedad”, reivindica.
Un mensaje claro, directo y profundamente necesario en un momento en el que todavía demasiadas personas con diversidad funcional continúan encontrándose con barreras invisibles en las aulas, en el empleo y en la vida cotidiana.
La historia de Regino es una lección de humanidad. Una demostración de que la diversidad no empobrece a la sociedad, sino que la completa. Que hay muchas maneras de comunicarse, de sentir y de aportar valor al mundo.
“Creo que la sociedad nos necesita para ser completa. Y para que seamos una sociedad más equilibrada y hermosa”, afirma.
Susana Fajardo, delegada de Accesibilidad Universal e Inclusión: