Veinticinco centros educativos celebran la actividad ‘La escuela adopta un monumento’

18/04/2016 | Educación

Templo de Diana la escuela adopta un monumento 180416

Veinticinco centros educativos de la ciudad, con la práctica totalidad de sus alumnado, se han unido a la actividad La escuela adopta un monumento con la que se pretende sensibilizar a los más jóvenes del esfuerzo que conlleva la protección y conservación del patrimonio mundial así como de concienciar sobre su vulnerabilidad.

La actividad la organizan el Centro de Profesores y Recursos, el Consorcio de la ciudad Monumental y el Ayuntamiento de Mérida, cuyos delegados de Educación y Patrimonio Silvia Fernández y Félix Palma han recorrido hoy algunos monumentos de la ciudad para presenciar la actividad de los colegios.

Para el Ayuntamiento, el patrimonio de la ciudad es un excepcional recurso educativo, pero todo el patrimonio, no sólo el histórico, también el actual, moderno o medioambiental y por eso, como ciudad educadora, el proyecto pretende sensibilizar a la población escolar en el respeto y protección del patrimonio, pero también que revierta en la familia, en los vecinos de la calle y del barrio si conseguimos que sean los chicos y chicas los difusores de la experiencia que ellos van a vivir.

Arco de Trajano la escuela adopta un monumento 180416Coincidiendo con el Día del Patrimonio, que se celebra cada año el 18 de abril, los diferentes centros educativos han adoptado a monumentos que son patrimonio de la humanidad, como el puente romano, el templo de diana o el arco de trajano, pero también otros monumentos que integran el patrimonio histórico de la ciudad, como la ermita de la Antigua y la plaza de toros o edificios modernos como la biblioteca Jesús Delgado Valhondo.

En ellos y durante toda la mañana han realizado actividades teatrales, poéticas, espectáculos de música y danza, recreaciones históricas, carreras atléticas, mercadillos e incluso labores de limpieza y cuidado del entorno.

En los centros educativos se han aplicado, en su trabajo cotidiano, actividades que lleven al conocimiento, respeto y valoración del patrimonio cercano a ellos y que están «al aire libre» cercanos a unos posibles intentos de agresión humana. Cada centro ha incardinado en su currículo normal estas actividades de materia transversal como mejor se adapte a su idiosincrasia.

Además, cada centro que adopta un monumento cerca de su entorno hace que los alumnos deban aprenderlo todo sobre dicho monumento, cuidarlo y convertirse en embajadores de su protección. También deben difundir todo lo que han aprendido a su grupo de amigos y a su familia.